AUSTRIA BLOG

VIENA EN 2 DÍAS

Agosto 4, 2019

La primera vez que fui a Europa fue de vacaciones, y estuve alrededor de un mes recorriendo sola, como si se fuera a acabar el mundo. En la mayoría de los lugares, me quedé 2 noches y llevaba relativamente todo organizado. Así que fue como una montaña rusa, muy rápido, entretenido, creepy, con cosas buenas, lindas y raras, como todos los viajes de #solotraveller 

Eso sí, pasé 5 noches en Barcelona y 5 en París (lugares favoritos como muchos más). Como fue tan intenso y caminé más que Kung-Fu, volví de mis vacaciones con ganas de descansar de las vacaciones y con 5 kilos menos. Me pasa que cuando viajo quiero ver y probar todo lo que pueda, y si tengo que apurarme y a veces no sentarme a comer, no me hago problema y voy comiendo cosas locales en el camino, o me hago panes y sigo mi camino de Dora la Exploradora. De hecho, recuerdo con mucho cariño mis baguettes integrales con pepino y salame 😛 (aunque ahora ya no como salame, de viajera pruebo comidas locales con salame y todo incluído).

Esta vez estaba tan cerca de Viena, que decidí ir a conocer la ciudad por primera vez 😀 

Todo se dió porque Aline, una amiga brasileña que conocí en Budapest (ella es de Sao Paulo y vive en Viena) me invitó a alojar a su casa, fue muy amorosa, seguimos en contacto y siento mucho cariño y amistad por ella. 

Así que preparé mi maleta de mano y mochila y me fui en Flix Bus, que es una línea de buses europea muy buena, cómoda y económica. Mientras más cerca la fecha de compra, más elevados son los precios, de todas maneras, siguen siendo baratos para el buen servicio, tienen wifi y son muy puntuales. Tomé el bus en Budapest en el terminal de Nepliget, que durante el día es seguro, y para la vuelta a Budapest, llegué al terminal de Kelenfoldque según mi opinión es mucho más seguro (y por eso un poco más caro el pasaje) quizás para un hombre no hay diferencia, pero estando sola he aprendido esos pequeños códigos que hacen la diferencia, sobre todo cuando uno no conoce el lugar tanto como los locales y anda sola. 

Llegué al: Busterminal Wien Erdeerberg, que es el terminal de buses internacional de Viena, y con las instrucciones de mi amiga, llegué al metro de la estación, que está saliendo a la derecha. Para moverme libremente en transporte público, que es la mejor opción por lejos, honesto, confiable y siempre puntualcompré el ticket de 72 hrs. y hay tickets de 24 y 48 hrs. Es la mejor opción para usar el metro, tram y todas las opciones de transporte público, siempre apoyándome en moovit, que es mi salvación de #solotraveller 

Llegué a la casa de mi amiga y me estaban esperando con una pieza hermosa para visitas y con comidita muy rica. Como era día de semana y ellos trabajaban, me dieron el dato de uno de los Free Walking tour y llegué a juntarme con el grupo a las 10 AM. 

El tour estuvo muy bueno y muy interesante, lo daba una profesora de historia. Conocí lugares muy lindos como La Catedral de San Esteban, la Biblioteca Nacional, el Palacio de Hofburg y la Ópera de Viena, todo por fuera. Y conocí personas de muchos lugares que estaban en el tour. El día estaba frío, así que al terminar el tour me junté con Aline y su familia y fuimos a un lugar muy lindo y rico a tomar sopa y cosas calientes para seguir caminando con ellos. Después fuimos a la KarlsKirche que es la Iglesia de San Carlos Borromeo, iglesia preciosa que justo me tocó ver de noche, sector donde cerca de navidad se hacen ferias navideñas con cositas ricas típicas para comer y tomar y mi amiga me recomendó. Luego recorrimos museos y todo el sector aledaño a KarlsKirche que es simplemente precioso de noche. Luego tomamos un Tram de vuelta al hogar con Aline y su familia 🙂 

Esa noche comimos con Aline una comida vegetariana, champiñones y zapallo camote al horno con mantequilla y pan integral, ensaladas y quesitos, algo muy buena onda y vegetariano, con Manner de postre, que son como los superocho de Viena, que tiene distintas cremas, de chocolate, chocolate y avellana o limón. Les cuento sobre la comida porque, en mis viajes, la comida es parte importante, muestra algo de cada cultura, ciudad, país, y persona. Creo que somos lo que comemos, en general me gusta cocinar para los que amo, y estar en la mesa con mi familia, mis amigos, recién conocidos buena onda, etc. En cocinar y en la comida se nota el amor, y Aline y su familia fue muy amorosa conmigo. En general trato de comer sano, pero cuando estoy de viaje, aprovecho de probar comida y dulces locales, para empaparme no sólo de paisajes y lugares, sino de sensaciones…y bueno, las negritas nunca serán superadas por los Manner o cualquier otra galletita rellena de otro lugar, porque las negritas tienen sabor a Chile (claramente son mis favoritas). 

Al otro día, mi misión era ir a conocer el Palacio Belvedere y la casa de Sisi, el Palacio de Schonbrun, todo esto por recomendación de Aline y Ana Paula, una amiga uruguaya (que también conocí en Budapest) y me dijo que tenía que ir sí o sí a los palacios. Así que nuevo día, partí con mi ticket de 72 hrs. y moovit en dirección al Palacio Belvedere, llegué a las 8 de la mañana, porque sí, para viajar y conocer y pasear madrugo feliz 🙂 Llegué y había sólo un par de personas además del jardinero, algunos japoneses, y el parque para mi sola. 

Más que todo iba a ver los parques, me gustan tanto los interiores como exteriores de la historia, arte y arquitectura, pero en honor al tiempo sólo visité los parques, que me parecieron muy lindos, pero bastante pequeños (mi mente los comparaba con el Palacio de Versalles y la verdad comparar no es bueno, porque el Palacio de Versalles es una maravilla que vale la pena visitar, mucho más lindos que estos palacios). 

Luego de dar unas vueltas, volví al metro para ir en dirección al famoso Palacio de Schonbrun. De partida, me encantó la estación del metro, preciosa por dentro y por fuera, hice un par de fotos, y me fui caminando directo a tomar y comer algo antes de entrar al Palacio (que a todo esto, conocer el exterior y los jardines de los 2 palacios es gratis). Me senté a tomar un Chai latte con unas galletas en un cafecito hermoso en la parte de la entrada del Palacio y luego fui a caminar, recorrer, hacer fotos y admirar la belleza de la vista, de las esculturas, de los árboles, de los jardines y de la arquitectura del lugar. Tuve poco tiempo para hacer fotos, caminar y recorrer, ya había dejado mis maletas listas para volver, y tenía que volver pronto a la casa de Aline para volver a Budapest. 

El día estaba lindo, frío, y soleado, lo que fue ideal para sentarme un ratito en la colina y observar el palacio desde el cerrito que hay (les dejo fotos, claro). 

Mi visita a Viena fue muy rápida, y linda, alcancé a ver la mayoría de lo que quería conocer, caminar, y pasar tiempo con Aline y su familia. La verdad es una ciudad muy linda, aunque no tan excitante o movida como otras, de todas maneras, recomiendo visitar Viena, porque hay que conocer para saber qué lugares preferimos y nos gustan. Ahora me gustaría visitarla en verano, para ver cuáles son los panoramas que ofrecen a la orilla del Danubio, que es un poco más tranquilo que el Danubio en Budapest, que es una maravilla en verano

Si tienen dudas sobre Viena, el transporte, o sobre lo que sea, me pueden preguntar o comentar o escribir a contacto@welivenomad.com

Besos y buena semana para todos! <3 Paz.

Paz.

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